Bienvenidos a una pareja con propósito

23 años de camino, 13 años de victoria.

Una historia de amor restaurado

Nuestra historia

Somos Frank y Osmaglys, en este tiempo, como muchas parejas, enfrentamos momentos de gran dificultad. Hubo una fractura en nuestra relación que duró seis años. Fue un periodo oscuro, lleno de incertidumbre, donde incluso nosotros mismos creímos que nuestra historia estaba destinada a quedarse en el pasado, sin embargo en medio de esa aparente derrota, algo poderoso ocurría: la oración constante de mi esposa.

Durante años, Osmaglys perseveró en la fe, clamando al cielo por la restauración de nuestra familia, aun cuando no parecía haber esperanza. Y un día, su oración obtuvo respuesta. En mi corazón nació un deseo profundo de recuperar lo que habíamos perdido, de volver a nuestro hogar y reconstruir lo que el tiempo y los errores habían quebrantado.

iniciamos un proceso de restauración, esta vez con una base firme: la mano de Dios guiándonos. Aprendimos a perdonar, no solo al otro, sino también a nosotros mismos, sanando las heridas que el tiempo había dejado. Con humildad, nos pusimos a cuentas con Dios y comenzamos un camino de sanidad, transformación y entendimiento del propósito divino para el matrimonio.

¿Qué es el matrimonio?

Comprendimos que el matrimonio no es solo una unión entre dos personas, sino una misión con un propósito eterno.

Nos rodeamos de personas que nos ayudaron a encontrar nuevamente esa senda que Dios había trazado para nosotros desde el principio. Paso a paso, comenzamos a experimentar cómo Su amor restauraba cada rincón de nuestra relación, moldeándonos y fortaleciéndonos.

Nuestro testimonio se ha convertido en un mensaje de esperanza para otros matrimonios

Hola, somos Benjamín y Janet

De estar al borde del divorcio a restaurar nuestro matrimonio con propósito

Después de 5 años de casados, estábamos al límite: sin tolerancia, sin comunicación y a punto del divorcio.  

Fue entonces cuando Dios nos permitió encontrar el contenido de Una Pareja con Propósito en redes sociales.  

Cada mensaje nos confrontaba y nos llenaba de esperanza. 

Uno de ellos incluía un libro que nos hizo reflexionar profundamente.  

Descubrimos que el problema no era la falta de amor, sino no saber comunicarnos ni escucharnos.  

Decidimos arriesgarnos e inscribirnos en el programa “Parejas equipadas para triunfar”.  

Las 11 sesiones fueron una revelación: fallábamos en 10 de ellas.  

Pero lejos de desanimarnos, decidimos actuar juntos.  

Con la guía de Osma y Frank, y bajo principios de la Palabra de Dios, comenzamos a sanar.  

El programa es claro, profundo y transformador.  

Hoy trabajamos con compromiso y disposición mutua.  

Nuestra relación se está fortaleciendo día a día.  

Ahora creemos que sí es posible restaurar un matrimonio quebrado.  

Recomendamos este programa con el corazón.  

Vale la pena luchar cuando hay propósito, fe y amor verdadero.

Hace más de una década, nuestro matrimonio estuvo al borde del colapso, pero Dios intervino y nos mostró el poder de Su restauración.

Aprendimos que el amor necesita estar cimentado en principios sólidos: empatía, perdón y humildad. Dejamos de luchar el uno contra el otro y comenzamos a luchar juntos.

Hoy, después de equiparnos espiritual y académicamente, nuestra misión es compartir con otros matrimonios las herramientas que les ayuden a construir una relación sólida, saludable y agradable a los ojos de Dios.

¡Sí, es posible restaurar y fortalecer tu matrimonio con Su guía!

Deben ser valientes, Significa elegir la humildad sobre el orgullo, la fe sobre el miedo y el amor sacrificial sobre la comodidad

La restauración de un matrimonio no ocurre por casualidad ni por simple deseo; es el resultado de una decisión radical de rendirnos ante el propósito de Dios y permitir que Su Espíritu Santo haga en nosotros lo que solos no podemos lograr. No se trata solo de "volver a estar juntos", sino de construir algo nuevo, sobre cimientos sólidos, con una visión renovada y un compromiso más fuerte.

Si hoy sientes que tu matrimonio ha llegado a un punto sin retorno, queremos decirte algo: lo que es imposible para el hombre, es posible para Dios. Nosotros lo vivimos en carne propia. Seis años de separación parecían el punto final de nuestra historia, pero cuando permitimos que Dios nos mostrara Su diseño para el matrimonio, Él hizo lo que el mundo decía que no tenía solución.

Son los pequeños cambios diarios, junto con las grandes transformaciones en nuestro carácter, los que determinan si un matrimonio se restaura o se desvanece

Bienvenidos a nuestra comunidad

La restauración es posible, y con la dirección correcta, tú también puedes experimentar el milagro de un matrimonio transformado.